Alejandra no puede sola

Apenas el viernes pasado Miguel Ángel Mancera basificó a 10 mil trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México que estaban por honorarios, y ayer Alejandra Barrales fue ungida por la burocracia capitalina como su candidata a la Jefatura de Gobierno. Santas casualidades, diría el joven maravilla (no Ricardo Anaya, sino Robin), que hace apenas unas semanas Mancera ponía en duda la masiva basificación debido a que no había dinero para ello en la Ciudad, y dos días antes de la veda electoral la firmó. ¿Por qué el jefe de Gobierno compromete los recursos de la capital a tres semanas de separarse del cargo, dejando una pesada carga financiera a quien lo sustituya? Contrario a lo que decía Robin, en política no hay casualidades, y es claro que lo hace con el interés de apoyar la campaña de Barrales, que sin ese tipo de acciones no tendría ninguna oportunidad de ganar. Ni tarda ni perezosa, Alejandra aprovechó el regalo y dos días después cerró campaña ante miles de bur […]

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